Tienes una pluma mía, y quisiera que me la devolvieras. Si, ya se que eso no se puede hacer; que una vez que la pluma se entrega, conciente o inconcientemente, quedo atada a ti de por vida. Pero igual, me encantaría poderla regresar a donde pertenece.
Verás, es por culpa de esa pluma, tan insignificante y ligera, que, aunque no lo queramos, nuestras vidas siguen atadas. Aunque nos odiemos en secreto, por mas que en la superficie mantengamos las apariencias y podamos mantener una platica civil, mi deber ahora es, por lo menos, hacerte saber lo que pienso y creo, aunque no siempre es prudente, y muchas veces me callo, esperando el momento adecuado. Tampoco puedo decirte nada o ayudarte con algo si no me lo pides. Se que cuando quieras oír lo que tengo que decir, me vas a pedir opinión, o vas a querer saber lo que pasa por mi mente, o algo así. Siempre es así. Por reglamento, yo no puedo interferir con tu libre albedrío, ni guiarte por el camino del bien, ni nada por el estilo, si TU no me lo pides directamente. Es frustrante, claro que si, pero así son las cosas. Controlar a otros seres es para los más densos, los menos concientes, los rapaces. Yo no hago eso, por mas que me muera de ganas (y se que no soy solo yo), simplemente porque se que esta mal. No hay virtud en hacer algo porque nos obligan. Tu eres un ser aparte, que necesitas experimentar, vivir, darte cuenta de quien eres. Yo no puedo hacer nada con eso.
Aunque te voy a confesar que me duele mucho. Me dolió llegar a la conclusión de que, aunque estas ahí, no existes como tal, sino que te conviertes en lo que crees que los demás quieren de ti. Me duele porque tengo una vaga idea de el porque de esta situación, pero ya no puedo hacer nada. Realmente nunca pude, porque nunca me lo permitiste, creyendo que era yo la que necesitaba de tu salvación. La ayuda ya llego, gracias al Todo, por otras manos. Y me he dado cuenta de que conocerte fue de lo mejor que me pudo haber pasado, pues aprendí mucho. Mucho de mí, mucho de las personas, mucho de la vida, y más que nada, del respeto. Si alguna vez te he faltado al respeto, quiero pedir una disculpa, pues nunca ha sido mi intención. Solo soy directa, y en muchas ocasiones, poco diplomática. Disculparas, pero soy de hueste guerrera, y apenas empiezo a afinar mis dotes de comunicadora. Y, aunque tiendo a la intolerancia, como todos en este plano, hago mi mejor esfuerzo por comprender y respetar.
Te quiero.
Ah, como duele decirlo, pero así es. Tan solo pensarlo me deja un sabor dulce-amargo en la boca y en la memoria. Te quiero, y por eso me duele. Te quiero, y por eso me preocupa. Te quiero sin intención de quererte, y tal vez solo te quiero por la maldita pluma (como las odio en estos momentos!), y tal vez solo por eso sigo apareciendo en tu vida, como un estigma si gustas, o tal vez como una dulce memoria, o como algún recuerdo doloroso que te arranca las lagrimas en la noche. Te quiero, y por eso reaparezco, aun cuando yo misma quisiera estar bien lejos y no volver a saber de ti.
Y hoy, dedico mi noche a escribir esto que me pasa por la cabeza, sin un motivo realmente, solo por el afán de escribir. No, no es cierto. Si hay un motivo para esto. Un motivo poco ortodoxo; es algo que ninguno de los míos ha hecho ni debería hacer. Es una irresponsabilidad de mi parte, pero lo haré de todos modos, aunque se muy bien que es en vano, y que lo hecho, hecho esta.
Tienes una pluma mía, y quiero que me la devuelvas. Esa pluma, de color blanco con manchas en café anaranjado, se desprendió de mi ala derecha cuando comencé a darme cuenta de la tristeza de tu alma. Te la di sin querer, sin saber que eventualmente me iba a acarrear los problemas que me ha acarreado. La traes, aunque no lo veas, alrededor del cuello, colgada de una cadena de luz. Esa pluma, que te di sin pensarlo, es una pluma a la que extraño, no por su presencia en si, sino porque su ausencia (y actual ubicación) me lastiman como ninguna otra cosa.
Me encantaría que la pudieras ver: que pudieras sentir su textura etérea, como de seda que no esta realmente ahí; que pudieras escuchar la música dulce que emana de ella, esa música que trae paz al alma; seria hermoso que vieras ese destello perlado que emite, en particular cuando te sientes peor que nunca, porque es cuando mas la necesitas; si pudieras probar ese sabor, ni muy dulce ni muy salado, ni muy acido ni muy neutro
el sabor de la paz, del amor incondicional. Si pudieras percibirla como se debe, entonces entenderías por que la quiero de regreso. Creo que no la has aprovechado bien, y que incluso la despreciarías si pudieras, simplemente porque proviene de mí, y mi existencia, así como mis creencias, ponen en tela de juicio todo en lo que te basas.
Quiero mi pluma de regreso, simplemente para ver si así me dejo de preocupar. Me gusta creer que, si me devolvieras esa ligera y bonita pluma que traes alrededor del cuello, podría darme la vuelta y dejarte para siempre; podría vivir en paz aun sabiendo que te estas perdiendo, o que estas en la mas grande de las penas. Me reconforta pensar que, si me dieras esa pluma de regreso, dejarías de existir para mí. Podrías quedarte con la cadena, realmente no me importa, además de que te haría bien. Pero mi pluma
mi pluma la quiero de regreso. Así me cortasen las alas, y esa pluma fuera lo único que me quedara para recordar que algún día fui lo que soy, quiero mi pluma de vuelta.
Pero, como ya te dije, esta petición no tiene caso. Esa pluma ya es tuya para siempre, para bien o para mal. Con esa pluma me tienes, incondicionalmente a tu lado, para apoyarte, o al menos para darte mi opinión, siempre y cuando la requieras y la pidas. Esa pluma me ata a ti de por vida, y me recuerda mi deber de velar y pedir por ti.
Y, creo que, aun sin la pluma, te querría igual.
Al fin y al cabo, no por nada te la di, ¿no crees?
Tu tienes una pluma mía, y me gustaría poder tenerla de vuelta.














Comments
Me gusta como lo cuentas, jeje, tiene una dosis de sentimentalismo muy tranquilo, sin agresiones, sin reclamos....
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Asi como lo dices, sin agrsiones ni reclamos, era exactamente como debia quedar. Y esto tiene un background enoooooorme en una de mis historias.
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"True, though the imprint is deep in me, it will -always- be up to me."
Eso si...hay algunos pequeños errores de puntuación... en fin...
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"It´s a lullaby to close your eyes"
Me da gusto lograr que te sientas asi.
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"True, though the imprint is deep in me, it will -always- be up to me."
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